La asistencia al montaje, como el sistema pick-to-light, la proyección y las instrucciones digitales, guía al operario hacia la acción correcta. La verificación por cámara confirma que se ha realizado la acción correcta. Ambos funcionan bien juntos: la guía reduce la posibilidad de un descuido y la verificación detecta los que siguen ocurriendo. Durante la evaluación se revisan los factores que influyen en los errores, como la iluminación, la disposición y la claridad de las instrucciones, ya que corregirlos suele ser la forma más sencilla de ganar eficiencia.