La inspección de calidad de impresión con KOMPASS detecta los defectos visuales que preocupan a su equipo de calidad: manchas, gotas de tinta, rayas, vacíos, falta de impresión, decoloración y texto ilegible. Cada tipo de defecto se aprende a partir de ejemplos reales de sus productos. Los defectos se clasifican por separado, lo que le permite aplicar límites distintos a una pequeña mancha en el fondo y a un borrón sobre el nombre de la marca. La misma estación también puede confirmar que todos los elementos de impresión esperados están presentes.